Cuando acudes por primera vez a un fisio siempre habrá una entrevista para obtener tus antecedentes (historia clínica), una evaluación o valoración de la zona y el planteamiento de los objetivos.
Cuando la visita es al fisio de piso pélvico, esto no cambia, Además de los datos personales
como nombre, fecha de nacimiento, ocupación, nos vamos a interesar en los antecedentes de salud y gástricos, antecedentes obstétricos (número de embarazos partos, como han sido), cirugías, menstruaciones, tipo de dieta, actividad física y deporte, si padece estreñimiento o
si tiene algún hábito tóxico como el tabaco.
Ahora sí, ¿Cómo empezamos nuestra sesión?
Desde que entras al consultorio o cubículo los fisios estamos evaluando tu postura y tu marcha; es decir nos fijamos en cómo se mueve tu pelvis al caminar, como apoyas los pies en el piso, y claro nos encargamos de ver cómo es tu respiración.
Primero tendremos una plática donde me contarás que está sucediendo con tu cuerpo, porque acudes a la valoración, si tienes algún padecimiento del piso pélvico como: incontinencia, dolor, imposibilidad para mantener relaciones sexuales o un prolapso, también si vienes como prevención y por último pero, no menos importante, si te refirió algún médico, (esto es importante para que nosotros podamos enviarle un reporte de la valoración y del avance que tendrás en las sesiones antes de volver a una cita con él) además de hacer todas las preguntas necesarias para tener una visión mas amplia de tus hábitos, de tus antecedentes familiares, de tu dieta y actividad.

Después haremos una valoración externa e interna, para esto es importante retirar la ropa de la cintura para abajo, y pasarás a una camilla.
La primera parte consiste en revisar el abdomen, el diafragma, observar si hay cicatrices, zonas dolorosas, como es tu respiración, como trabaja tu abdomen ante esfuerzos y si hay diástasis abdominal (no te preocupes, dedicaremos una entrada a las diástasis)
Después revisaremos el periné, observamos el color, como están las mucosas, los reflejos, cicatrices, la cercanía o lejanía de las estructuras como vulva y ano, y por último haremos las valoraciones intracavitarias, es decir evaluamos el tono, los músculos, la contracción y relajación, así como la movilidad de los tejidos, si hay dolor a la palpación o si encontramos alguna cicatriz interna. Aquí te pediré que tosas, que te rías y que puje.

Así podré tener un panorama más amplio de lo que sucede con tu piso pélvico en actividades cotidianas y repetidas.
Muchas veces podemos usar un espejo o tomar un video para enseñarte que es lo que sucede al hacer las pruebas como la tos y que sea mas fácil entender como contraer, relajar y mejorar.
La exploración intracavitaria es la parte que mas incertidumbre causa, sobre todo en mujeres que presentan dolor en la zona o porque les da pena. De ahí que es muy importante explicar los procedimientos que se harán paso a paso y siempre antes de realizarlos, además de que siempre los fisios estamos pendientes para que te sientas cómoda y segura con la exploración.
Si algo no te hace sentir cómoda o te causa mucho dolor y estrés puedes pedir que la exploración pare.
Al terminar el examen físico, es hora de colocarse la ropa de nuevo y pasaremos al escritorio para tener una plática sobre lo que encontré en la valoración, y definir los objetivos de tratamiento y las técnicas mas adecuadas. Muchas veces conforme vamos avanzando en la valoración te iré platicando los hallazgos, pero es importante que los retomemos en esta parte.

Es importante que sepas que siempre hay tareas que hacer en casa para reforzar lo aprendido en la sesión y que la constancia es la base del éxito
Así que ya sabes, lo mas importante es que te sientas cómoda, que vayas dispuesta a platicar sobre tu padecimiento y síntomas si es que los hay y que te comprometas con el tratamiento para que la recuperación de tu piso pélvico sea completa y tu calidad de vida mejore.