Primero hablemos de estreñimiento…
La definición indica que son menos de 3 deposiciones por semana, además de sentir que no pudimos vaciar por completo o la necesidad de pujar o sentir dolor por que son heces muy duras
Algunos de los principales síntomas del estreñimiento son los siguientes:
- Dolor abdominal, de cabeza y espalda.
- Falta de apetito.
- Sensación de hinchazón abdominal.
- Flatulencias.
- Cansancio.
- Insomnio.
Y ¿cómo el estreñimiento puede afectar nuestro piso pélvico?
Recuerda que el recto solo es un lugar de paso de la materia fecal y no de almacenamiento, por lo que aumenta la carga de peso a los músculos además de que comprime otras estructuras y órganos como el utero y la vejiga.
Si las heces pasan mas tiempo almacenadas se vuelven duras, por lo que para evacuarlas se requiere de grandes pujos (aumentando la presión del piso pélvico producida por el abdomen) y mucho esfuerzo para vaciar el intestino que termina debilitando los músculos y, como ya sabemos, si tenemos un piso pélvico débil no se podrán realizar y cumplir sus funciones correctamente.
También con el tiempo, el estreñimiento se puede volver crónico y esto puede hacer que el reflejo defecatorio se pierda y tengamos cada vez más acumulación de materia fecal por que no tenemos la sensación que nos indica que tenemos ganas de ir al baño, y por último al mantener tanta materia fecal se puede perder la flexibilidad y la capacidad de contracción.
Los músculos del piso pélvico suelen dañarse por la realización de esfuerzos mal gestionados o por el aumento de peso (como lo son por ejemplo deportes de alto impacto, el embarazo, la obesidad y todo crónica). Cuando existe estreñimiento, el acto de expulsar las heces se vuelve un sobreesfuerzo y además se requieren de pujos muy potentes y agresivos para la zona perineal.
Para prevenir y tratar cualquier problema del poso pélvico producido o desencadenado por el estreñimiento, se deberá actuar de forma paralela ante ambas cosas, es decir tratamiento directo sobre la causa del estreñimiento ( verificar la dieta, la hidratación, los hábitos miccionales, defecatorios y de actividad física, o si existe una patología asociada que pueda causar estreñimiento o por efecto de algún medicamento) y a la par verificar el tono, la fuerza, la postura, si hay una adecuada sinergia entre el abdomen y el piso pélvico entre otras cosas.
Para mi, es muy importante que mis pacientes pongan atención a sus hábitos defecatorios y sobre todo a su tipo de veces, por lo que en mi consulta es muy importante que ellos sepan distinguir como son sus heces, cada cuanto hacen, si pujan o no, y que postura utilizan. Por lo que siempre incluye la escala de Bristol.
Te platicaré un poco más de ella en otra entrada del blog y su importancia
